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Dario Amodei pide frenar la carrera de la IA — y en menos de 24 horas, Microsoft se apunta
ADEMÁS: Obama exige un plan claro a los demócratas sobre IA; el Congreso republicano prefiere no tocar nada
Blu Dot surpasses 2,000% ROAS with self-serve CTV ads
Home furniture brand Blu Dot blew up on CTV with help from Roku Ads Manager. Here’s how:
After a test campaign reached 211,000 households and achieved 1,010% ROAS, the brand went all in to promote its annual sales event. It removed age and income constraints to expand reach and shifted budget to custom audiences and retargeting, where intent was strongest.
The results speak for themselves. As Blu Dot increased their investment by 10x, ROAS jumped to 2,308% and more page-view conversions surpassed 50,000.
“For CTV campaigns, Roku has been a top performer,” said Claire Folkestad, Paid Media Strategist, Blu Dot. “Comping to our other platforms, we have seen really strong ROAS… and highly efficient CPMs, lower than any other CTV partner we've worked with.”
Using Roku Ads Manager, the campaign moved from a pilot to a permanent performance engine for the brand.
Hoy el debate sobre "frenar" la IA salió del laboratorio y se metió de lleno en la conversación pública. Dario Amodei, CEO de Anthropic, publicó un ensayo pidiendo a toda la industria que reduzca deliberadamente el ritmo de avance de sus modelos más potentes. Lo llamativo es la rapidez de la respuesta: en menos de un día, Satya Nadella se sumó al mensaje y anunció que Microsoft publica hoy mismo su propio código de conducta para sus modelos propios. Mientras tanto, en Washington, el consenso brilla por su ausencia: Barack Obama presiona a los demócratas para que tengan un plan concreto sobre salvaguardas de IA, justo cuando el presidente de la Cámara de Representantes, republicano, descarta cualquier intervención del Congreso invocando la competencia con China. Vamos con las tres historias del día:
Dario Amodei publica su plan de tres pasos para "frenar la frontera" de la IA
Microsoft responde en 24 horas: Nadella también pide pacing y estrena un código de conducta para sus modelos MAI
Obama pide un plan claro a los demócratas sobre IA mientras el Congreso republicano se desentiende

El CEO de Anthropic publicó el ensayo "We Must Pace the Frontier", en el que argumenta que la industria de la IA debería desacelerar deliberadamente el desarrollo de sus modelos más potentes. No es una petición abstracta: Amodei acompaña el ensayo con un compromiso unilateral concreto de su propia empresa y una hoja de ruta de tres niveles para el resto del sector.
Los detalles
Paso 1 — Evaluadores externos incrustados: Anthropic se compromete, sin esperar a nadie más, a dar a evaluadores de terceros (como METR) acceso de nivel empleado: escritorios físicos en sus oficinas, credenciales de acceso y ordenadores de empresa, con permisos "comparables a los de los equipos internos de evaluación de riesgos" y derecho a publicar sus hallazgos sin control editorial de Anthropic
Paso 2 — Coordinación entre democracias: propone que los laboratorios de IA de países democráticos acuerden estándares comunes de seguridad, con el gobierno de EEUU mediando para evitar problemas de competencia (antitrust); la idea es fijar el ritmo según "puntos de control de capacidad" —si un modelo alcanza cierto nivel, necesita certificaciones que demuestren que está alineado— y no según el calendario
Paso 2 (geopolítica): ese mismo paso incluye restringir la venta de chips avanzados a China, frenar la destilación de modelos por parte de empresas de regímenes autoritarios y reforzar la seguridad para evitar el robo de los pesos de los modelos
Paso 3 — Coordinación global: propone cuatro niveles posibles de acuerdo internacional, desde prohibir el uso de IA para desarrollar armas biológicas (nivel 1) hasta protocolos de pruebas mutuas antes de lanzar modelos (nivel 2) y límites de velocidad a la auto-mejora recursiva (nivel 3); Amodei admite que una pausa global completa (nivel 4) es poco probable
Sam Altman (OpenAI) calificó la propuesta de evaluadores externos como "buena idea" y se comprometió a medidas similares; Elon Musk también respaldó públicamente el planteamiento
Por qué importa
Que el propio Amodei reconozca que "desertar" de un acuerdo de este tipo podría "cambiar radicalmente el equilibrio de poder global" resume la tensión de fondo: todos los laboratorios dicen querer frenar, pero ninguno quiere ser el que se quede atrás si los demás no cumplen. El compromiso unilateral de abrir la puerta a evaluadores externos es un gesto real y verificable —mucho más concreto que una simple declaración de intenciones—, pero el resto del plan depende de que competidores y gobiernos se pongan de acuerdo en algo que, hasta ahora, nadie ha conseguido: coordinar la carrera de la IA en lugar de acelerarla.

Apenas un día después del ensayo de Amodei, Satya Nadella salió a respaldar públicamente la idea de ir más despacio con la IA más avanzada, y lo acompañó de un anuncio concreto: Microsoft publica hoy, 14 de septiembre, su primer "MAI Code of Conduct" —un código de conducta para su propia familia de modelos— abierto a consulta pública.
Los detalles
Nadella lo resumió así: "si la IA que construimos no ayuda a la humanidad y no está bajo control humano, no vale la pena perseguirla", estableciendo dos condiciones no negociables: utilidad real y supervisión humana
El código regula la familia de modelos propios de Microsoft, MAI, que ya suma siete sistemas: entre ellos MAI-Thinking-1, MAI-Image-2.5, MAI-Code-1, MAI-Voice-2 y MAI-Transcribe-1.5, cubriendo razonamiento, código, imagen, voz y transcripción
A diferencia de escribir sus propias reglas puertas adentro, Microsoft abre el borrador a consulta pública para que investigadores, desarrolladores y responsables políticos puedan cuestionarlo antes de que se fije de forma definitiva
Nadella también respaldó explícitamente la evaluación independiente por terceros, comparándola con la auditoría externa en el sector financiero o las pruebas regulatorias en farmacéuticas, para evitar que las empresas de IA se evalúen a sí mismas
Dejó claro que esto no es frenar por frenar: Microsoft sigue invirtiendo con fuerza en infraestructura de IA, Copilot, Azure y herramientas para desarrolladores; su advertencia va dirigida a que el control de la IA no quede concentrado "en un puñado de actores"
La conversación ya no es solo de Anthropic y Microsoft: Sam Altman (OpenAI) y Demis Hassabis (Google DeepMind) se han sumado al tono, aunque persiste el desacuerdo sobre si los compromisos voluntarios bastan o si, en la práctica, terminan blindando a las empresas que ya dominan el mercado
Por qué importa
Que el mayor rival directo de OpenAI y uno de los principales inversores de esa carrera responda en menos de 24 horas, con un compromiso concreto y una fecha de publicación, dice más que cualquier declaración de principios: el "pacing" ha dejado de ser la postura de un solo laboratorio preocupado por su reputación y se está convirtiendo, a toda velocidad, en el nuevo estándar que todo gran actor necesita adoptar públicamente para no quedar como el que no le importa la seguridad. La pregunta que queda abierta —y que ni Amodei ni Nadella responden del todo— es si estos códigos y evaluadores externos realmente frenan algo, o si son la forma que tiene la industria de ganar tiempo y buena imagen mientras sigue construyendo a la misma velocidad de siempre.
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Mientras la industria discute entre sí cómo frenar, en Washington ni siquiera hay acuerdo sobre si hace falta frenar algo. Barack Obama instó a los demócratas a convertir la IA en agenda central si recuperan la Cámara de Representantes, el mismo fin de semana en que el presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, descartó cualquier intervención del Congreso alegando la competencia con China.
Los detalles
Obama, en una entrevista con el líder demócrata Hakeem Jeffries, dijo que su partido necesita "un plan muy claro" y construir "un marco para una conversación pública" sobre IA en cuanto tengan mayoría en la Cámara
Advirtió que el desarrollo de la IA avanza "muy rápido en manos privadas" y podría ser peligroso sin supervisión adecuada, aunque reconoció su potencial para el descubrimiento de fármacos y el tratamiento de enfermedades
Obama se ha posicionado como una especie de "caja de resonancia" para la industria: ha hablado directamente tanto con Dario Amodei (Anthropic) como con Sam Altman (OpenAI)
Ese mismo fin de semana, Mike Johnson dijo en CNN que "no podemos poner una moratoria a esto porque China nos va a superar", y que es "una cuestión de seguridad nacional, equilibrada con la seguridad inmediata de que los modelos sean seguros"
Johnson pidió que sea la propia industria, junto con el Congreso, la que encuentre "el equilibrio correcto", advirtiendo que una regulación mal calibrada podría "asfixiar la innovación estadounidense"
El contraste llega justo cuando la propia industria —Amodei, Nadella y otros— reclama públicamente más supervisión externa, mientras la clase política sigue dividida según líneas partidistas sobre si actuar o esperar
Por qué importa
Es la paradoja del día: los laboratorios de IA están pidiendo —al menos de cara al público— que alguien les ponga límites, y la respuesta desde el Congreso de EEUU es, en el mejor de los casos, silencio, y en el peor, la misma excusa de siempre —"si frenamos, gana China"— que lleva usándose para posponer cualquier regulación seria desde hace años. Si ni Amodei ni Nadella logran arrastrar a Washington a la conversación mientras ellos mismos piden supervisión externa, la autorregulación de la industria corre el riesgo de convertirse, de facto, en la única regulación real que exista en Estados Unidos durante bastante tiempo.


